La calvicie y el exceso de testosterona ¿verdad o mito?

La calvicie y el exceso de testosterona ¿verdad o mito?

Calvicie y potencia sexual van juntas según se cree popularmente, pero la realidad es otra muy diferente. La alopecia es un padecimiento que afecta a más de la mitad de los hombres y, en toda la historia, ha sido motivo de preocupación y de mitos. Desde el Antiguo Egipto, los hombres buscaban fórmulas y maneras para conseguir que el pelo no se les cayera hasta la vejez. 

Hay registro de innumerables ungüentos y fórmulas que se crearon para mantener la melena. También, los poderosos de la era del Imperio Romano intentaban encontrar una solución efectiva para evitar la calvicie. Sabios legendarios del nivel de Aristóteles también investigaron el tema para complacer a sus clientes más pudientes.

Eso no ha parado nunca y, en este momento, son muchas las propuestas de todo tipo que prometen la solución para retrasar lo más posible la caída del cabello en el varón. En lo que tiene que ver con los mitos, hay uno que habla de manera recurrente de la relación que tienen la caída alopecia y la testosterona y, en consecuencia, la virilidad y la fertilidad masculina. Mucha gente piensa que los calvitos tienen niveles más altos de la hormona testosterona, por lo que son más masculinos y tienen más potencia sexual… Pero la realidad es más complicada.

La testosterona y su verdadera relación con la alopecia

La hormona masculina por excelencia, que es secretada por los testículos, tienen valores óptimos en la juventud y sus valores merman con el paso de los años. Entre las funciones principales de la testosterona está el desarrollo de los órganos sexuales masculinos, la mayor o menor masa muscular y composición ósea, así como generar el vello corporal. “Como mismo son variables los niveles de testosterona y disminuyen con el paso de la edad, se convierten en dihidrotestosterona o DHT, que es en realidad la hormona responsable de que se produzca la alopecia en el hombre”, nos dice el Dr. Héctor Rasco. Entonces, eso nos lleva a que lo de que los “alopésicos” son más viriles es pura leyenda urbana.

El proceso nos lo describe el Dr. Rasco. “Cuando la testosterona se va transformando en dihidrotestosterona, los folículos pilosos del cuero cabelludo del hombre se atrofian, como consecuencia de eso el flujo sanguíneo disminuye y se pierde el pelo. Se considera que todos perdemos un promedio de 100 cabellos al día. Cada vez que se pierde un vello, crece otro en ese folículo, pero cada vez más débil y fino que el anterior. En algún momento, el pelo fino y débil termina cayendo definitivamente y ese folículo se cierra. El final del proceso es que no vuelve a brotar cabello”.

Para acabar más rotundamente con el mito, se ha demostrado que hombres castrados, con niveles precarios de testosterona, retienen su pelo. Eso parece indicar que no es la cantidad de la hormona circulando en la sangre lo que tiene que ver con la calvicie. “Los estudios más serios y recientes apuntan a la genética como protagonista de la alopecia”, dice el especialista. “Puede haber varios genes involucrados, pero todo está en investigación”.

Además de todo eso, hay otros factores que pueden influir en la calvicie, como los hábitos poco saludables, la mala higiene, la falta o ausencia de determinadas vitaminas y minerales, el estrés de la vida moderna, el uso de muchos productos para el pelo hechos con químicos perjudiciales, la acción de toma algunos medicamentos con efectos adversos, entre los que está justamente la caída del pelo.

Soluciones naturales: Herbal Renew#5 de la Dra Maribel Santa Cruz

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