Biden esta deportando a venezolanos de la misma manera en la que critico las deportaciones como sigilosas y sin compasión…

Biden esta deportando a venezolanos de la misma manera en la que critico las deportaciones como sigilosas y sin compasión…

Agentes sin identificación deportan a inmigrantes venezolanos vestidos de civil, según relataron varios de ellos a Noticias Telemundo Investiga. Sin relaciones diplomáticas con Venezuela, ICE usa países de tránsito como República Dominicana para que lleguen a Caracas.

Los pasajeros subiéndose al vuelo de United Airlines dirección Santo Domingo no se dan cuenta, pero Ricardo Villasmil, un venezolano de 22 años, está siendo deportado. Está sentado, con un gorro de invierno en la cabeza y una mascarilla higiénica que sólo muestra sus ojos castaños. En el asiento del pasillo, vestido con ropa informal y una gorra deportiva, su acompañante observa a los pasajeros que embarcan.

Ni Ricardo lleva esposas, ni el acompañante uniforme. Pero el joven venezolano grabó discretamente el video de nueve segundos para avisar a su mamá de que lo estaban expulsando de Estados Unidos. “Ya estoy en el avión”, le escribió, seguido de un emoji de tristeza. “Son de ICE pero van de civil”. A su lado había dos agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) que, con disimulo, lo custodiaban durante su deportación.

Con las relaciones bloqueadas entre Estados Unidos y Venezuela, el Gobierno de Biden está recurriendo a vuelos comerciales para deportar a algunos venezolanos y usa principalmente la República Dominicana como puente para enviarlos de vuelta al país del que huyeron.

Fue así como ICE deportó a 176 venezolanos en el último año fiscal, según datos que la agencia dio a Noticias Telemundo Investiga. Esas cifras incluyen más de ocho meses de la presidencia demócrata. Y en los últimos cuatro años suman más de mil venezolanos deportados.

Biden denunció las “deportaciones sigilosas”

La administración de Donald Trump había usado Trinidad y Tobago, también en el Caribe, como escala para deportar a los venezolanos, una práctica que reveló Noticias Telemundo Investiga en marzo de 2020. En concreto, en ese año fiscal, ICE deportó a 193 venezolanos a través de países de tránsito.

El entonces candidato demócrata Joe Biden condenó esta práctica de ICE en octubre de 2020. Fue en plena campaña presidencial y a tres semanas de las ajustadas elecciones. En un tuit, Biden atacó al presidente Trump por “usar deportaciones sigilosas para enviarlos de vuelta al opresivo régimen de Maduro” y dijo que esas expulsiones no tenían en consideración “el sufrimiento del pueblo venezolano”

El senador demócrata Bob Menéndez alertó entonces en un comunicado que esas deportaciones a través de terceros países eran “una posible violación de las leyes y políticas estadounidenses” y reclamó al gobierno información sobre “cuántos venezolanos inocentes habían sido forzados de vuelta a la dictadura criminal de Nicolás Maduro”.

Pero las cifras oficiales obtenidas por Noticias Telemundo Investiga y las entrevistas realizadas con varios deportados y sus familias demuestran que la Administración, ahora presidida por Biden, sigue usando la deportación de venezolanos a través de terceros países

En el último año fiscal, seis de cada diez venezolanos deportados no tenían ningún antecedente delictivo.

Una parte de los retornados son, al fin y al cabo, venezolanos que abandonaron el país recientemente y pidieron protección en la frontera de Estados Unidos contra el régimen de Nicolás Maduro.

En su último reporte de derechos humanos, el propio gobierno de Estados Unidos definió a Venezuela como “un régimen ilegítimo y autoritario” cuyos líderes y fuerzas de seguridad cometen “crímenes contra la humanidad”. En concreto, el Departamento de Estado advierte de asesinatos arbitrarios, desapariciones forzadas, tortura y detenciones con riesgo de muerte, y acusan de ello a las autoridades policiales y políticas.

Según el relato de Ricardo Villasmil, su padre fue asesinado en 2008 en Venezuela por su abierta oposición al gobierno. Su familia dice que, por razones políticas, afrontaron años de detenciones, cambios de domicilio, secuestros y una amenaza de muerte que desencadenó la salida del país. Siete miembros de la familia llegaron a la frontera estadounidense para pedir asilo en junio de 2021, y sólo Ricardo fue retornado a Caracas. Las autoridades estadounidenses no le creyeron cuando explicó los riesgos de volver a su país.

Los venezolanos en proceso de deportación, como él, temen por su vida al llegar a las aduanas venezolanas donde los reciben las autoridades de las que dicen huir, y les llama la atención el secretismo con el que Estados Unidos realiza estas expulsiones.

Deportados vestidos de turista

Tras medio año en detención de ICE en Louisiana, a Ricardo Villasmil le hicieron una prueba de COVID en diciembre de 2021. El hisopado se ha convertido en una alerta roja para los inmigrantes con una orden de deportación: temen que ha llegado el momento de la expulsión del país.

A este venezolano de 22 años lo trasladaron al aeropuerto de Newark, en Nueva Jersey, donde intentó frenar su deportación.

“Me rehusé a bajar de la camioneta. Dije que seguir a mi país era el fin para mí”, cuenta Villasmil desde Venezuela por videollamada. “Simplemente no les interesó. Lo único que hicieron fue amenazarme de que me iban a tener más tiempo encerrado en solitario si me rehusaba a montarme en el avión”.

Asegura que le quitaron las esposas antes de entrar en la terminal y le advirtieron que no podía crear ningún tipo de alboroto en el aeropuerto. Es una consigna que se repite con otros deportados: debían actuar como si fueran turistas.

Aunque no lo eran, y algunos detalles lo revelaban. Ricardo seguía sin cordones en sus zapatos, como cualquier inmigrante cuando se encuentra en detención. Él, y sus dos acompañantes, se saltaron las filas en el control de seguridad, lo que levantó críticas de algunos viajeros. Y se comunicaban a través de un traductor en el teléfono.

Los dos acompañantes de ICE

En el avión, Villasmil viajó en un asiento del medio, con los dos agentes de incógnito sentados en el pasillo más cercano. Cuando iba al baño, lo acompañaban y lo esperaban en la puerta, como si estuvieran haciendo fila. Cuando se movían, su mano se mantenía cerca del deportado, sin llegar a tocarlo o a empujarlo.

Villasmil describió un trato cordial de sus acompañantes. Aunque no llevaban identificación, se presentaron a él como agentes de ICE con poco tiempo trabajando en la agencia, entre uno y tres años, según el deportado. Uno de ellos le prestó un cargador para que no se quedara sin batería en el celular y, a su vez, Villasmil les hizo de traductor al llegar a República Dominicana ya que los oficiales de ICE no hablaban español.

En Santo Domingo le compraron pizza para comer y lo llevaron a una sala de aduanas antes de seguir su ruta.

“No podía quedarme en República Dominicana. Era como si estuviese preso, no podía hacer nada, no podía moverme libremente. Estaba en una habitación con los oficiales dominicanos y una oficial americana que estaba trabajando allá como oficial de ICE. Imagino que estaba allí por la misma situación; ella es la encargada, hablaba con los oficiales, coordinaba todo, estaba allá para recibirnos”.

Noticias Telemundo Investiga no obtuvo respuesta de las autoridades dominicanas. El Departamento de Estado, a cargo de las relaciones diplomáticas de Estados Unidos, tampoco respondió a las preguntas sobre los funcionarios públicos trabajando en estos aeropuertos, ni sobre posibles acuerdos bilaterales.

Una portavoz de ICE dijo que la agencia avisa a los países de tránsito. “En este caso, ICE provee notificaciones de expulsión a República Dominicana como país de tránsito”, detalló. Es un proceso que suelen usar cuando no hay conexiones aéreas directas con las naciones de destino.

Una ruta con varios vuelos

Según se ve en el video que Ricardo grabó, el vuelo de Estados Unidos a República Dominicana fue operado por la aerolínea United. El segundo vuelo, hasta Caracas, fue operado por la compañía regional Avior. ICE nos dijo que no tiene contratos con aerolíneas comerciales.

Noticias Telemundo Investiga revisó los boletos de otro deportado vía República Dominicana; en esa ocasión, desde Atlanta, en un vuelo de la aerolínea Delta y después, hasta Caracas, con Avior. Los dos vuelos fueron contratados por ICE a la agencia de viajes Omega World Travel, especializada en reservas para agencias del gobierno y funcionarios públicos.

En Santo Domingo, Ricardo Villasmil siguió hablando por mensaje con su madre. “Estoy en Dominicana. No tengo nada, no me han dicho nada. Aquí están alborotados con los gringos”. Su ánimo estaba por los suelos y su esperanza de evitar la vuelta a Venezuela se había esfumado. “Hice todo lo que pude, la verdad”.

“Una sentencia de muerte o tortura”

Algunos deportados fueron interrogados, detenidos por días, maltratados o citados judicialmente al llegar al aeropuerto de Maiquetía, que sirve a Caracas, según dijeron los mismos expulsados y sus familiares a Noticias Telemundo Investiga. Pidieron no revelar sus nombres por temor a las consecuencias en Venezuela.

Noticias Telemundo Investiga contactó a representantes del gobierno de Maduro en Venezuela pero no obtuvo hasta ahora respuesta de la Cancillería.

El abogado de inmigración Elio Vázquez dice que las autoridades estadounidenses “saben que la sentencia para estos venezolanos va a ser la tortura o la muerte, o las dos”.

Vázquez representa a varios venezolanos deportados o en proceso de serlo, y define estas expulsiones como “clandestinas e inhumanas”.

“Es el convenio que tienen (las autoridades estadounidenses) con Santo Domingo para deportar a los venezolanos a su país natal después de perder el miedo creíble con el oficial de inmigración y perder la revisión con un juez. Los ponen en proceso de deportación”, explicó a Noticias Telemundo Investiga en Miami.

Y esa parte, la entrevista de miedo creíble, parece ser clave para entender las deportaciones de venezolanos. Es la primera oportunidad formal que los migrantes tienen de expresar, ante los funcionarios estadounidenses, por qué son perseguidos en su país. Pero si tanto el oficial migratorio como el juez de inmigración no dan credibilidad a esa supuesta persecución, el migrante pierde su oportunidad de pedir asilo en Estados Unidos y afronta una orden de deportación.

En Louisiana y Mississippi, dos estados sureños convertidos en epicentro de los centros de detención de ICE, se acumulan las quejas en torno a esas entrevistas de miedo creíble, como ha reportado Noticias Telemundo Investiga. Varios venezolanos alegan presiones de los oficiales, interrupciones en sus explicaciones, ausencia de abogados, errores en la traducción o simplemente ausencia de un intérprete.

En el caso de Ricardo Villasmil su miedo creíble quedó descartado mientras que el resto de integrantes de su familia lograron avanzar en su proceso de asilo.

“Creíamos que no deportaban”

“Creíamos que no había deportaciones para venezolanos”, lamenta su madre, Carolina Esparza. “¿Por qué lo creíamos? Porque lamentablemente esas deportaciones son hechas de manera clandestina bajo la mesa, no se hacen públicas. Nadie lo sabe”, dice.

Desde que llegó a Estados Unidos en junio de 2021, a Carolina le cuesta dormir por la noche, no conoce su barrio de acogida, y está en constante comunicación con su hijo deportado. La carcome la culpa por no haber contado con detalles a sus hijos las penurias que pasaron debido a su ideología política en Venezuela. Ahora siente que quiso proteger a su hijo de 22 años del dolor de la persecución, pero cree que por eso no expresó con suficiente contundencia el miedo a las autoridades estadounidenses.

Lamentablemente esas deportaciones son hechas de manera clandestina bajo la mesa. Nadie lo sabe”

Esparza ahora también ejerce de mamá no sólo con sus hijos, sino con decenas de venezolanos detenidos por ICE y con una orden de detención pendiente. Habla con ellos a diario por teléfono y videollamada.

Miles de detenidos con ICE

Hay unos 4,500 venezolanos en centros de detención migratoria, según las autoridades consulares del país. Estados Unidos reconoce como representantes legítimos de Venezuela a los opositores de Maduro, encabezados por Juan Guaidó, y son ellos quienes se ocupan de los asuntos diplomáticos en Washington.

El director de asuntos consulares, Brian Fincheltub, dijo a Noticias Telemundo Investiga: “Desde el primer día, hemos hecho todo lo que está en nuestras manos y en nuestra competencia para evitar que existan deportaciones por temas migratorios a Venezuela. Aunque no nos conformamos con eso y seguimos trabajando, enviando comunicaciones a distintas agencias”.

De esa presión diplomática –asegura Fincheltub– nacieron dos programas migratorios de protección de los venezolanos en búsqueda de asilo lanzados en 2021: la suspensión temporal de deportaciones promulgada por Donald Trump en su último día en la presidencia y los permisos temporales de residencia y trabajo promulgadas bajo el liderazgo del presidente Biden. 

Fincheltub apunta que las deportaciones son casos aislados en un contexto de numerosas llegadas de venezolanos a la frontera y sostiene que su oficina no aporta ningún documento a ICE para hacerlas posibles. En 2020, esa misma oficina dijo a Noticias Telemundo Investiga que entregaba documentos a ICE sólo con deportados que tenían antecedentes criminales y estaban sin pasaporte.

El drama migrante venezolano ha escalado en los últimos meses. Sólo en el año fiscal 2021, se produjeron más de 50,000 arrestos de venezolanos en la frontera, diez veces más que en el año anterior.

“Me voy a tirar al piso”

Algunos venezolanos con órdenes de deportación han tomado acciones más drásticas para frenar sus propias expulsiones: negarse a subirse al avión dirección a República Dominicana.

“Les dije que si me iban a obligar a montarme en el avión, yo me iba a tirar al piso y a buscar la ayuda de las personas”, explica Carlos Rincón, un venezolano de 25 años, desde un centro de detención de ICE en Louisiana, donde lo devolvieron a mediados de diciembre de 2021.

Otros inmigrantes, deportados también a través de República Dominicana vestidos de civil, se hundieron al llegar a Venezuela. Katherin Martínez, de 29 años, temía por su integridad física y, desesperada, buscó la manera de volver a la frontera de Estados Unidos. Al fin y al cabo –pensó– todos los familiares con los que emigró la primera vez lograron iniciar un proceso de asilo.

Fue una odisea llena de esperanza por varios países que se pulverizó al pisar suelo estadounidense.

“Al momento de procesarme en la frontera, los agentes me dijeron que yo no tengo opción a una corte nuevamente porque ya hace unos meses el juez determinó que no tengo un miedo creíble hoy en día de volver a Venezuela. Me dijeron que no tengo posibilidad, que tengo de nuevo una orden de deportación”, comenta abatida por videollamada desde el centro de detención de Jackson Parish, en Louisiana.

De fondo, se ven decenas de literas para las detenidas de ICE. “Me trasladaron a este centro que, para mi mala suerte, es el mismo en el que estuve hace tres meses y estoy aterrada”. La aterra que realicen una nueva prueba de covid y un nuevo traslado a Nueva Jersey. Y que la suban otra vez a dos aviones con destino final a Caracas.

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creditos: telemundo.com
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